Apuntes sobre una discusión: La plaza del Diamante

Una mujer, Natalia, se ve traspasada por una realidad más fuerte que ella. Conoce al que será su marido, Quimet, en una fiesta en la Plaza del diamante; él le cambia el nombre y ya durante toda la obra, hasta el final, será Colometa. No es baladí esta apreciación, puesto que es el primer síntoma de la aparente debilidad de carácter de la protagonista.
La novela comienza durante el espacio temporal de la República. Colometa se casa y se va desvelando el espíritu torcido de Quimet. Las palomas son el hilo en el que se va engarzando, como en el collar de perlas de la señora Natalia, una vida abocada a la miseria y desesperación, cuando Quimet desaparece en la guerra y Colometa debe seguir manteniendo a sus dos hijos pequeños. Mercé Rodoreda describe los entresijos del alma de Natalia, que encuentra su verdadero camino al casarse con el tendero que le vendía el grano para las palomas. Los símbolos, las imágenes, la naturaleza, todo ello conforma el universo de una mujer, aparentemente débil, como tantas otras.
Rodoreda relata la vida de Barcelona con auténtica fidelidad. La escritura de la novela se vale de un lenguaje sencillo y llano, que nos llega aún con más facilidad gracias al recurso del monólogo interior.

Patricia Núñez

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