Anne Michaels

 

Anne Michaels (15 de abril de 1958) es una poeta y novelista canadiense.

Anne Michaels nació en Toronto , Ontario , en 1958. Michaels asistió a laVaughan Road Academy y, posteriormente, la Universidad de Toronto , donde es profesora adjunta en el Departamento de Inglés. Su primer libro, El peso de las naranjas (1986), un volumen de poesía, fue galardonado con el Premio de la Commonwealth . Recibió el Premio Nacional de la revista , el Premio de la Asociación Canadiense de los autores de poesía y una nominación para el Premio del Gobernador General por su segunda colección, Miner’s Pond (1991). Michaels es mejor conocida por su novela Fugitive Pieces (1996) que explora la posibilidad del amor y la fe después del Holocausto . La novela ganó el Premio Naranja , los libros en Canadá Primer Premio de Novela , y el libro Premio Trillium .

Michaels continúa su carrera como poeta y novelista, así como la de compositora musical para teatro, campo en el que también ha destacado.

 Se refiere a sus novelas como pequeñas maletas en las que aspira a meter un mundo. “Si no doblas bien las cosas, no cierran”, explica Anne Michaels (Toronto, 1958). En su segunda novela, La cripta de invierno (Alfaguara), la escritora ha empacado con esmero la construcción de la presa de Asuán en Egipto, la Varsovia de la Segunda Guerra Mundial, la construcción del paseo marítimo de Saint Lawrence en Ontario y el Toronto de finales de la década de los sesenta. La historia de un joven matrimonio y de un artista polaco exiliado en Canadá envuelve estos tres lugares, estos tres momentos históricos, con los que Michaels quería arrastrar a sus lectores a un viaje alrededor del destierro, el recuerdo y la memoria. “¿Qué significa la desposesión? He tratado esta pregunta desde la confluencia de los planos histórico y personal”, dice sentada en una trattoria en Toronto. “Los acontecimientos pueden ser monumentales pero los experimentamos de forma gradual. Cuando vivimos las cosas en presente, son algo distinto, gran parte de la historia ocurre en la esfera de lo cotidiano”.

 Michaels tiene fama de reservada. En 1986 publicó su primer poemario, al que siguieron otros dos títulos en verso. Su salto a la novela fue Piezas en fuga (Alfaguara, 1998). Con ella llegaron premios como Orange Prize y Trillium Book Award, una adaptación cinematográfica y también la atención mediática. John Berger dijo que era el libro más importante que había leído en los últimos 40 años. Aquella historia sobre un niño judío que es rescatado por un profesor durante el Holocausto, crece en Grecia y pasa su juventud en Toronto situó a la escritora en primer plano, un espacio con el que no acababa de sentirse cómoda. Las preguntas sobre su vida eran recurrentes, como también su negativa a contestarlas.

 Ha tardado 12 años en sacar su siguiente novela. Durante ese tiempo, Michaels ha compaginado la escritura con su trabajo en un programa de posgrado en la Universidad de Toronto, en el que ayuda a un estudiante por curso a terminar el borrador de una novela -“necesitas escuchar con mucha atención, pero resulta maravilloso ayudar”-. De madrugada, entre la una y las cinco, se volcaba en su propia tarea. “Lo cierto es que esto me ha permitido disfrutar de mis hijos sin interferencias. Cuando escribes sobre el dolor y la pérdida, de alguna manera quieres tener un coto separado”.

 Ajena al entusiasmo olímpico que a finales del pasado febrero inundaba Canadá, la escritora mantiene un halo de timidez y reserva, vestida con un gran abrigo negro, su cara enmarcada por la larga melena de rizos. Baja la mirada buscando la palabra adecuada para cada respuesta. Dice que mientras escribe sólo lee libros de no ficción que le permiten profundizar en temas relacionados con sus personajes. “Nunca siento que he investigado lo suficiente”. Datos de botánica, ingeniería o arte aparecen ensartados como las cuentas de un collar en La cripta de invierno. La información actúa como metáfora y su potente onda expansiva hilvana la trama, lo particular y lo general, la difícil travesía de una pareja y la destrucción definitiva de una historia.

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