W. G. Sebald

septiembre 11, 2012

Winfried Georg Maximilian Sebald nació en un pequeño pueblo de Baviera, de nombre Wertach im Allgäu, lugar en que pasó su infancia durante la dura posguerra alemana. Si bien Sebald apreciaba su localidad natal, las obligaciones laborales de su padre, un oficial de la Wehrmacht, lo llevaron a residir durante su niñez en Sonthofen, mientras que su juventud transcurrió en otros países. Más tarde se instaló en Suiza, país en el cual se licenció en Letras en la Universidad de Friburgo. A los 21 años se instaló en Inglaterra, donde ejercerá como profesor de Literatura Europea y Escritura Creativa en la Universidad de Anglia del Este. En Gran Bretaña pasó el resto de su vida. Sin embargo, nunca perdió la vinculación con su tierra natal ya que toda su obra fue concebida en su lengua materna y traducida, bajo su supervisión, al inglés.

 

Sebald comenzó tardíamente a escribir, de hecho, su primera novela se publicó cuando contaba con la edad de 43 años.

 

Autor de una obra excepcional, fue reconocido como escritor de primera en poco más de un decenio, de manera que pasó de los círculos minoritarios a ser considerado como uno de los más sobresalientes autores alemanes de finales del siglo XX.

 

De entre sus obras pueden destacarse Vértigo, Los emigrados, Los anillos de Saturno, Austerlitz, Campo Santo y Sobre la historia natural de la destrucción, entre otros.

 

La originalidad de sus textos, su capacidad para combinar en ellos varios géneros literarios y las temáticas abordadas le permitieron a W.G. Sebald conquistar a lectores de todas partes del mundo y ser reconocido por numerosos expertos como uno de los autores alemanes más destacados de fines del siglo XX.

 

El 14 de diciembre de 2001 falleció en un accidente automovilístico al chocar contra un camión después de sufrir un infarto mientras conducía; se encontraba en su plenitud y madurez creativa.

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Este verano estamos leyendo…

septiembre 11, 2012

Austerlitz de W. G. Sebald

En la oscura nave de la estación de Amberes, así empieza su historia el narrador, había un hombre joven, rubio, con pesadas botas de excursionista, pantalones de faena azules y una vieja mochila, ocupado intensamente en tomar notas y hacer dibujos en un cuaderno. El narrador lo observa fascinado y comienza entonces una relación que se desarrolla durante decenios. Jacques Austerlitz se llama el enigmático extranjero. Vive en Londres desde hace muchos años pero no es inglés. En los años cuarenta, siendo un niño judío refugiado, llegó a Gales y se crió en casa del párroco de un pequeño pueblo, con el predicador y su mujer, personas mayores y tristes. El chico crece solitario y cuando conoce su verdadero origen y su nombre verdadero, sabe también por qué se siente extranjero entre los hombres. Sebald recoge en este libro la historia de un ser trastornado, desarraigado. Busca en el pasado, que revive una vez más en el denso lenguaje de uno de los narradores más importantes y originales de nuestro tiempo.