Estamos leyendo… La naranja mecánica

enero 13, 2016

La naranja mecánicaEn 1962 Anthony Burgess, inspirado por un asalto que sufrió su propia esposa, publicó este libro que conocería una tremenda popularidad tras la versión cinematográfica de Stanley Kubrick.

La novela está narrada desde la perspectiva en primera persona de su antisocial protagonista, Alex, muchacho de quince años que viste a la última moda, acude a un bar lácteo, resulta por algunas cavilaciones bastante inteligente, y es un apasionado de la música clásica. Se autodefine al contar su historia como “Vuestro humilde narrador”.

Con sus drugos, amigos según la peculiar jerga ideada por Burgess, sale por las noches a divertirse causando alborotos por el Londres futuro donde transcurre la acción.

La traición de sus drugos culmina con el apresamiento de Alex que será sometido en plan cobaya a experimentos extremos para intentar su rehabilitación. Es el Tratamiento de Recuperación.

En este tramo el libro adopta la clásica ambientación pesadillesca de distopía y no pierde la viveza y penetración ya mostrada en las primeras páginas.

La tercera y última parte (cuyo capítulo 21 Kubrick no llevó a su película) muestra a nuestro humilde narrador convertido ya en buen chico que, a pesar de su nueva condición de bonhomía general, muestra la difícil reinserción a la sociedad del delincuente, siendo incluso rechazado por sus propios padres, que prefieren convivir con un extraño a soportar su presencia. Termina convirtiéndose en una víctima.

El libro presenta sorprendentes evoluciones de sus anteriores colegas y contrarios, quienes presuntamente han alcanzado la madurez y ya forman parte del engranaje social, como sus antiguos compañeros de pandilla que trabajan de policías.

La próxima sesión, donde discutiremos este libro, será el martes 2 de febrero, a las 19.00 horas.


Anthony Burgess

enero 11, 2016

Anthony Burgess 2Anthony Burgess nació en la ciudad de Mánchester, Inglaterra 25 de febrero de 1917. Su madre murió cuando era aún un niño en 1918.

Burgess trabajó como oficial de educación en Malasia después de la guerra. En 1959 sufrió un desmayo en una clase en Malasia. Le fue diagnosticado un tumor cerebral inoperable con pocas probabilidades de vida a largo plazo. Este hecho lo inspiró a escribir con la intención de que su mujer, Lynne, pudiera vivir con holgura con los ingresos provenientes de los derechos de autor. Se retiró de la enseñanza y se convirtió en escritor a tiempo completo conviviendo con la enfermedad durante varios años. Escribió cinco novelas y media en un año. El brutal diagnóstico, que le auguraba cuanto más un par de años de vida, no se confirmó finalmente en los hechos, circunstancia que suele ser ofrecida como ejemplo de la influencia benéfica que la actividad artística tendría sobre la salud humana. Esa “media” novela escrita con la convicción de una muerte cercana, se convertiría después en su obra literaria más famosa.

A partir de entonces, escribió y publicó más de cincuenta libros que abarcaban una amplia variedad de temas a lo largo de su carrera. Es autor de enorme cantidad de críticas literarias, ensayos, por ejemplo sobre Shakespeare y Joyce, artículos periodísticos y una veintena de novelas crueles y cáusticas.

Su trabajo más famoso (o reconocido tras la controvertida adaptación para el cine de Stanley Kubrick) fue la novela La naranja mecánica (A Clockwork Orange) escrita en 1962. La novela fue originalmente inspirada por un incidente vivido por el autor durante la Segunda Guerra Mundial, cuando él y su mujer fueron asaltados en 1944, siendo la esposa del propio Burgess víctima de robo y violación por parte de cuatro marines estadounidenses en las calles londinenses. Dado que se encontraba embarazada, la paliza le provocó un aborto. El libro trata sobre la libre voluntad y la moral, y la manipulación de los individuos por fuerzas como los sistemas políticos, la represión, y cómo éstas conllevan a la corrupción del ser humano.

La larga lista de las obras del autor incluye, entre otras, The Wanting Seed, Honey for the BearsOne Hand Clapping. Junto a Jeanne Moreau y André Delvaux fue asimismo jurado del Festival de Cannes de 1975.

Tenía un gran interés por la música, que fue su primera pasión, antes de dedicarse a la literatura. Escribió dos sinfonías, además de varias sonatas y conciertos, alcanzando justa fama como compositor.

Su capacidad para los idiomas (hablaba malayo, ruso, francés, alemán, español, italiano y japonés, además del inglés, su idioma nativo, y un poco de hebreo, chino, sueco y persa), se ve reflejada en la invención del Ulam, lenguaje prehistórico ficticio, para la película En busca del fuego (1981).

Burgess murió de cáncer de pulmón en 1993.