Estamos leyendo… El padre de Blancanieves

octubre 28, 2016

el-padre-de-blancanievesUna profesora de instituto espera a que el repartidor del supermercado le traiga la compra. El repartidor se retrasa y ella se marcha. Horas después encuentra que le han dejado la compra a unos vecinos y se han estropeado los productos congelados. Llama al supermercado para quejarse. Al día siguiente, sábado, la profesora aún no se ha quitado su camiseta de dormir cuando llaman al timbre; es el repartidor del supermercado, un hombre de Ecuador. El hombre le dice que por causa de su llamada telefónica le han despedido. La profesora lamenta el incidente, pero el hombre insiste: ella es responsable de su despido, debe encontrarle otro empleo, de lo contrario él estará siempre ahí, a la puerta de su casa o de los lugares que ella frecuenta, esperando. La profesora amenaza con llamar a la policía, el hombre dice que en ese caso su esposa y sus hijos irán a verla, le enviarán cartas, no podrá librarse tan fácilmente de su responsabilidad. A partir de ese momento, la vida de la profesora se ve afectada, y con ella, la vida de su marido, la de su hija mayor, quien milita en una organización política, y finalmente también la vida de su hijo de trece años.

El público, escribió Bertolt Brech, es una asamble a de individuos capaces de transformar el mundo, que reciben un informe sobre el mundo. Esta novela se pregunta qué hacer con los informes que nos llegan de las habitaciones y de los lugares de trabajo. En el cuento tradicional, el padre de Blancanieves no está de viaje o en la guerra; está en el castillo, asiste a las maquinaciones de la madrastra pero guarda silencio. ¿Por qué no advertimos que estaba ahí? ¿Existe la clase media o es una ficción hermosa y triste? ¿Puede el padre de Blancanieves llevar su ánimo a la altura de su espíritu, sus sentimientos a la altura de su sagacidad?

Con El padre de Blancanieves, su sexta novela, Belén Gopegui prosigue su certera indagación en las fronteras que unen y separan las habitaciones privadas y los espacios públicos; un proyecto narrativo sin parangón en nuestras letras.

La próxima sesión será el martes 8 de noviembre, a las 19.00


Belén Gopegui

octubre 28, 2016

belen-gopeguiBelén Gopegui nació en 1963, en Madrid. Es hija del científico aeroespacial Luis Ruiz de Gopegui y de Margarita Durán, una de las abogadas fundadoras de Amnistía Internacional en España.

Se licenció en Derecho la Universidad Autónoma de Madrid, pero antes de terminar sus estudios universitarios ya había decidido que lo que de verdad quería era ser escritora. Durante un tiempo se dedicó a reseñar obras y hacer entrevistas para diversas publicaciones, como el suplemento de libros de El Sol, hasta que aparece su primera novela, La escala de los mapas en Anagrama, apoyada por la escritora Carmen Martín Gaite, que recibió los premios Tigre Juan y el Iberoamericano Santiago del Nuevo Extremo para autores noveles.

A la que siguió Tocarnos la cara, en 1995, y La conquista del aire, en 1998, adaptada al cine en 2000 con el título Las razones de mis amigos por Gerardo Herrero. Ahí comenzó su carrera como guionista: escribió el guion de La suerte dormida y el de El principio de Arquímedes, dirigida por Gerardo Herrero en 2004.

En 2004 publicó El lado frío de la almohada y en 2005 apareció su primera y única obra teatral Coloquio en el libro coral Cuba 2005, en defensa de la Revolución Cubana. Continuó con las novelas El padre de Blancanieves (2007) y Deseo de ser punk, que ganó el VII Premio de Narrativa Española Dulce Chacón otorgado por el Ayuntamiento de Zafra. En 2011 publica Acceso no autorizado.

Sus últimas obras han sido El amigo que surgió de un viejo ordenador (2012) y El comité de la noche (2014)

De sus libros ha sido elogiada la madurez de su prosa y de sus planteamientos literarios, las estructuras narrativas tan originales, la brillantez de sus metáforas, en donde asoma una comprensión más que superficial del mundo y del léxico científico y su carácter intimista y poético.