Estamos leyendo… El disputado voto del señor Cayo

enero 9, 2018

El disputado voto del señor Cayo 2En El disputado voto del señor Cayo, Delibes aborda un tema que es una de las grandes tragedias de nuestro tiempo: el abandono del campo. A uno de los muchos pueblos prácticamente vacíos y en ruinas del norte de Castilla llega un grupo de jóvenes militantes de un partido político a hacer propaganda electoral. Los recibe el señor Cayo, uno de los dos vecinos que quedan en el pueblo. Su vida es casi robinsoniana, su hablar reposado, lleno de una ancestral sabiduría que infunde un hondo sentido humano de su persona. El lenguaje crudo y desenfadado de los jóvenes que le visitan, cultos a veces, inconscientes otras, es el contrapunto necesario para poner en evidencia la distancia que separa dos culturas, dos formas de vivir y de ver el mundo. Una que desaparece sustituida poco a poco por otra urbana, ruidosa y masificada.

 

Argumento


Es un relato corto entorno al viaje que un grupo de políticos realizan a un pueblo para conseguir votos de cara a las elecciones. Representa la campaña electoral de un partido de izquierdas en las primeras elecciones generales de la transición.

El pueblo al que llegan está prácticamente deshabitado; tan sólo viven tres personas: Cayo y su mujer sordomuda y otro vecino con el que éste no se habla. Durante las horas que Rafa, Laly y Víctor están en el pueblo, Cayo tiene oportunidad de mostrar su sabiduría ancestral y su enorme capacidad para sobrevivir en solitario: él se cultiva la tierra, se hace su pan, se procura lo necesario para la vida. Su vida es casi de un aislamiento total; su hablar reposado, lleno de una ancestral sabiduría, infunde un hondo sentido humano a su persona. El lenguaje crudo y desenfocado de los jóvenes que le visitan, cultos a veces, inconscientes o ignorantes otras, es el contrapunto necesario para poner en evidencia dos culturas que se ignoran. Una que desaparece poco a poco sustituida por otra ruidosa y masificada.

Los dos primeros capítulos se desarrollan en la sede provincial del partido. Delibes utiliza muy bien el modo de expresarse entre los que por allí pululan. La realidad urbana aparece reflejada de un modo un tanto peyorativo

A continuación el trío de militantes se van a hacer campaña a algunos pueblos previamente elegidos. Para acentuar las diferencias urbe/villa Delibes diferencia el tipo de expresión de los primeros capítulos; en la primera localidad del itinerario ya se nota el cambio, acentuándose más cuando hablan con el señor Cayo. Sirva como ejemplo: “Me parece a mí que no vamos a entendernos” dice, apuntando tanto al tipo de lenguaje que utilizan uno y otros como a las dos formas de vida que entrechocan. Aquí el tipo de lenguaje del narrador, -el escritor- cambia recreándose en un descriptivismo de los objetos y usos del ambiente rural.

 

Estructura


Es una obra que, por una parte, tiene la estructura lineal de una novela tradicional (presentación, nudo desenlace) y por otra, utiliza ciertos hallazgos de la novela llamada moderna: sea la “reducción temporal” (relata lo ocurrido en poco más de 24 horas), sea la presencia de acción antes del conocimiento, por el lector, de los escenarios y los personajes.

Los escenarios de acción están claramente delimitados y a ellos adapta a los personajes y el tipo de lenguaje que entre ellos utilizan.

La novela se estructura con una gran sencillez. La acción avanza con naturalidad, en ritmo ajustado que mantiene un tono amable y ameno que capta el interés de principio a fin.

La próxima sesión será el martes 6 de febrero, a las 19.00

 

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Miguel Delibes

enero 9, 2018

Miguel DelibesMiguel Delibes Setién nació en Valladolid en 1920.

Tras estallar la Guerra Civil Española, se enroló como voluntario en la Marina del Ejército sublevado en 1938. Al concluir la contienda, regresó a su ciudad natal e ingresó en la Escuela de Comercio. Tras finalizar esta carrera, inició la de Derecho y se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid, lo que le sirvió para ser contratado en 1941 como caricaturista en El Norte de Castilla. Dos años más tarde, obtuvo la cátedra de Derecho mercantil, y comenzó a impartir clases en la Escuela de Comercio.

En 1947, recibió el Premio Nadal por La sombra del ciprés es alargada, su primera novela.

Nombrado subdirector del diario El Norte de Castilla en 1952, sus enfrentamientos con la censura se volvieron cada vez más frecuentes, hasta que en 1963, siendo ya director dimite de su puesto tras desavenencias con el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga.

En 1964 pasó seis meses como profesor visitante  en la Universidad de Maryland, Estados Unidos, y también viajó a Checoslovaquia, lo que se reflejó en algunas de sus novelas de aquella época.

Muchas de sus obras se han convertido en clásicos de la narrativa española del siglo XX. Podemos señalar como las más destacadas El camino, Cinco horas con Mario, Los santos inocentes, Las ratas, La hoja roja, Mi idolatrado hijo Sissi. Algunas han sido trasladas éxitosamente al cine como la adaptación de Los santos inocentes, de Mario Camus.

Entre los numerosos premios que recibió destacan el premio Príncipe de Asturias de las Letras 1982 y el premio Cervantes de 1993.

Murió en Valladolid en el año 2010 tras una larga enfermedad.