Estamos leyendo… Memorias de una superviviente

septiembre 11, 2018

 

Memorias de una superviviente

Mientras contempla el derrumbamiento de nuestra civilización industrial-urbana desde la ventana de su apartamento, un mundo paralelo se abre para la narradora a este lado de la pared: una morada impregnada de sufrimiento por un pasado de represión y desamor, aunque también iluminada por la esperanza de un mejor futuro. Afuera, donde se lucha por la supervivencia más elemental, nuevas formas de solidaridad social, de carácter casi tribal, sustituyen a la antigua organización burocrática, ante la indiferencia de las autoridades. A medida que dejan de funcionar los servicios públicos básicos, la gente debe recurrir al ingenio y reabrir antiguos pozos artesianos, cultivar huertos en los solares baldíos y criar ganado en las terrazas. En cierto modo, todo vuelve a ser posible: el retorno a una espontaneidad y comunicación casi perdidas en las relaciones con los demás. Por otra parte, sin embargo, no hay tregua en la lucha de todos contra todos, en la que el robo, el pillaje, el asesinato, y tal vez el canibalismo, son asuntos del día a día.

Un desconocido confía a la protagonista el cuidado de una niña y la compromete así con el futuro. A través de ella, la autora redescubre el proceso de integración que lleva del egocentrismo de la infancia a la responsabilidad social adulta. Al mismo tiempo, nos ofrece una bellísima descripción del despertar de una mujer a la sensualidad y el amor, y con ello a las contradicciones de la relación hombre-mujer, otro de los temas centrales en Lessing.

Publicada originariamente en 1974, Memorias de una superviviente es un “intento de autobiografía”, en palabras de la autora, una inquietante premonición de un futuro tiempo de barbarie, aterrador por cuanto en él vemos reflejadas las tendencias de nuestra sociedad. Con el estilo narrativo de una fábula, la autora apela directamente a la sensibilidad del lector, y nos quiere hacer comprender no sólo los hechos –la crónica de la desintegración de un modo de vida–, sino sobre todo cómo vive la gente esos cambios en su vida cotidiana.

La próxima sesión será el martes 9 de octubre, a las 19.00

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Doris Lessing

septiembre 11, 2018

Doris Lessing

Doris Lessing nació en 1919 en Kermanshah, Irán. Su padre, Alfred, un antiguo oficial del ejército británico que participó en la Primera Guerra Mundial, en la que sufrió la amputación de una pierna, se casó con una de las enfermeras que lo atendía, Emily. Cuando Doris tenía seis años su familia, atraída por las promesas de hacer fortuna como granjeros en el África colonial británica se trasladó a Rodesia del Sur, hoy denominada Zimbabue, y allí pasó su infancia y juventud hasta los 30 años.

En lucha constante con su madre, Doris abandonó sus estudios a los catorce años, y al cumplir los quince se fue de casa y trabajó como niñera al tiempo que se iba formando de un modo autodidacta. Tuvo varios empleos, se casó a los 19 años con el funcionario Frank Charles Wisdom (1939) y tuvo dos hijos, John y Jean; se divorció en 1943 y se unió a un grupo de ideas comunistas. En 1944 se casó con Gottfried Lessing, un exiliado judío alemán que había conocido en un grupo literario marxista y tuvo a su tercer hijo, Peter. Agobiada por sus inquietudes intelectuales y literarias y por el trabajo de ser esposa y madre, se divorció otra vez, aunque conservó el apellido de su esposo para publicar, y en 1949, con treinta y seis años, se trasladó a Londres con su hijo pequeño. Allí reanudó su carrera de escritora publicando Canta la hierba (1950) y se afilió al Partido Comunista. Pero la revelación de los crímenes del estalinismo en el vigésimo Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética le hizo perder definitivamente todas sus ilusiones ideológicas y abandonó el partido en 1954. En 1956 se le prohibió la estancia en toda África del Sur y especialmente en Rodesia. En 1962 obtuvo un gran éxito con El cuaderno dorado, su novela más famosa. El libro de George Gurdjieff, Del todo y todas las cosas también resultó una influencia particularmente en su obra de ciencia ficción Canopus en Argos. Su salud se deterioró tras sufrir varios derrames cerebrales, de forma que no pudo ya viajar, y falleció en Londres el 17 de noviembre de 2013 a los 94 años.


Este verano hemos leído… Luna de lobos

septiembre 5, 2018

Escrita en 1985, Luna de lobos es la primera novela escrita por el leonés Julio Llamazares. Con ella fue finalista del Premio Nacional de Narrativa.

Se desarrolla en las montañas y los valles leoneses donde el autor creció y se inspira en las historias que escuchó de niño sobre los maquis. La novela se inicia con la llegada de cuatro milicianos republicanos a las montañas de León, procedentes del frente de Asturias, donde las tropas gubernamentales acaban de ser derrotadas. Es otoño de 1937. La partida de Ramiro “el Manco”, integrada además de él mismo, por su hermano Juan, Gildo y Ángel, que es el protagonista y narrador, ha cruzado las montañas desde Asturias hasta la vertiente leonesa. Sin embargo, no pueden integrarse en la vida de sus pueblos porque el nuevo régimen está fusilando a todos los excombatientes.

A estos hombres que se escondieron porque ni podían regresar a sus casas ni escapar a lugares más seguros, por las razones que fueran, se les conoce como los “huidos”. Sus pretensiones no van más allá de la mera supervivencia. Como se desprende de las palabras del padre “Escondeos allí de momento…”, ellos confiaban en la provisionalidad de su estancia en el monte.

Los republicanos no han perdido la guerra todavía y nadie está seguro de qué va a suceder. Sin embargo, a medida que avanza la novela, avanza también el proceso en todos los sentidos: los militares que se alzaron contra la república ganan definitivamente la guerra e inician una terrible represalia; el monte se va a transformar para esos hombres que esperaban acontecimientos protegidos en sus entrañas, en una jaula, primero y en una tumba después; los personajes se van asimilando al medio natural en que viven, se “animalizan” progresivamente; cuanto más tiempo pasa, mayor es el acoso y mayor también la soledad de los huidos y lo provisional se va convirtiendo en duradero, en definitivo.

Luna de lobos fue llevada al cine en 1987, con Santiago Ramos, Antonio Resines y Álvaro de Luna como protagonistas principales.

La próxima sesión será el martes 11 de septiembre, a las 19.00