Miguel Delibes

enero 9, 2018

Miguel DelibesMiguel Delibes Setién nació en Valladolid en 1920.

Tras estallar la Guerra Civil Española, se enroló como voluntario en la Marina del Ejército sublevado en 1938. Al concluir la contienda, regresó a su ciudad natal e ingresó en la Escuela de Comercio. Tras finalizar esta carrera, inició la de Derecho y se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid, lo que le sirvió para ser contratado en 1941 como caricaturista en El Norte de Castilla. Dos años más tarde, obtuvo la cátedra de Derecho mercantil, y comenzó a impartir clases en la Escuela de Comercio.

En 1947, recibió el Premio Nadal por La sombra del ciprés es alargada, su primera novela.

Nombrado subdirector del diario El Norte de Castilla en 1952, sus enfrentamientos con la censura se volvieron cada vez más frecuentes, hasta que en 1963, siendo ya director dimite de su puesto tras desavenencias con el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga.

En 1964 pasó seis meses como profesor visitante  en la Universidad de Maryland, Estados Unidos, y también viajó a Checoslovaquia, lo que se reflejó en algunas de sus novelas de aquella época.

Muchas de sus obras se han convertido en clásicos de la narrativa española del siglo XX. Podemos señalar como las más destacadas El camino, Cinco horas con Mario, Los santos inocentes, Las ratas, La hoja roja, Mi idolatrado hijo Sissi. Algunas han sido trasladas éxitosamente al cine como la adaptación de Los santos inocentes, de Mario Camus.

Entre los numerosos premios que recibió destacan el premio Príncipe de Asturias de las Letras 1982 y el premio Cervantes de 1993.

Murió en Valladolid en el año 2010 tras una larga enfermedad.

 

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Estamos leyendo… La guerra no tiene rostro de mujer

diciembre 6, 2017

La guerra no tiene rostro de mujer

La guerra no tiene rostro de mujer fue el primer libro de la periodista bielorrusa y ganadora del Premio Nobel de Literatura, Svetlana Alexievich. Fue publicado en 1985 cuando en la Unión Soviética comenzaban a producirse las primeras reformas promovidas por Mijail Gorbachov.

Es una perfecta representación del estilo que cultivó la autora, que se conoce como novela colectiva o coro épico. Alexievich reúne una abundante cantidad de testimonios que va intercalando como si de un collage se tratase. El tema de esta, su primera obra, es la Gran Guerra Patriótica, la lucha contra la invasión nazi de 1941 y del papel, desempeñado por las mujeres en esta lucha.

Cerca de un millón de mujeres se alistaron como voluntarias en el ejército rojo durante la segunda guerra mundial. El libro de Svetlana Alexievich recoge un centenar de testimonios de las supervivientes de la guerra a partir de una gran cantidad de entrevistas que realizó desde 1978. Mujeres que prestaron sus servicios como tanquistas, francotiradoras, médicas o zapadoras. ¿Qué les ocurrió? ¿Cómo les transformó la experiencia de la guerra? ¿De qué tenían miedo? ¿Cómo era aprender a matar? Estas mujeres, la mayoría por primera vez en sus vidas, cuentan la parte no heroica de la guerra, a menudo ausente de los relatos de los veteranos. Hablan de la suciedad y del frío, del hambre y de la violencia sexual, de la angustia y de la sombra omnipresente de la muerte. Alexiévich deja que sus voces resuenen en este libro estremecedor.

La guerra no tiene rostro de mujer tuvo graves problemas con la censura. Se le achacaba mostrar una visión de las mujeres combatientes muy alejadas del ideal soviético promovido por el régimen. Alexievich quería reflejar simplemente la verdad. En el año 2002 escribió una versión ampliada que incluyó pasajes que habían sido eliminados en la versión original.

La próxima sesión será el martes 9 de enero de 2018, a las 19.00.


Svetlana Alexievich

diciembre 5, 2017

Svetlana Alexievich

Svetlana Alexievich nació en 1948, en Stanislav, un pueblo de la Ucrania soviética aunque se crió en Bielorrusia. Hija de dos maestros, estudió periodismo en la Universidad de Minsk desde 1967 y al graduarse marchó a la ciudad de Biaroza para trabajar en el periódico y en la escuela locales como profesora de historia y de alemán. Durante ese tiempo se debatió entre la tradición familiar de trabajar en la enseñanza y el periodismo.

El escritor bielorruso Alés Adamóvich la inclinó a la literatura apoyando un nuevo género de escritura polifónica, a medio camino entre la literatura y el reportaje. Usó este estilo en su primer libro La guerra no tiene rostro de mujer (1983), en el que, a partir de entrevistas, abordó el tema de las rusas que participaron en la II Guerra Mundial. El estreno de la adaptación teatral en Moscú, en 1985, supuso un gran antecedente en la apertura del régimen soviético iniciada por Mijaíl Gorbachov.

En Los muchachos de zinc, 1989, compila un mosaico de testimonios de madres de soldados soviéticos que participaron en la Guerra de Afganistán; en Cautivos de la muerte, 1993, ofrece la visión de aquellos que no pudieron sobrevivir a la idea de la caída del régimen soviéti

co y se suicidaron. Voces de Chernóbil (1997) expone el heroísmo y sufrimiento de quien

es se sacrificaron en la catástrofe nuclear de Chernóbil. Libro traducido a veinte idiomas, todavía sigue prohibido en Bielorrusia. En su última obra, Época del desencanto. El final del homo sovieticus, publicado a la vez en alemán y en ruso en 2014, procura hacer un retrato generacional de todos los que vivieron la dramática caída del utópico estado comunista soviético. También ha compuesto numerosos guiones para documentales y varias obras de teatro.

Enfrentada al régimen autoritario y la censura del presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, abandonó Bielorrusia en el año 2000 y estuvo viviendo en París, Gotenburgo y Berlín. En 2011 volvió a Minsk. Recibió el premio Nobel de Literatura de 2015.


Estamos leyendo… Patria

noviembre 8, 2017

Patria

Publicada en 2016, Patria, la novela de Fernado Aramburu es uno de los mayores fenómenos literarios de los últimos años, logrando el aplauso unánime de crítica y público y convirtiéndose en un fenómeno social.

El 20 de octubre del 2011, la banda terrorista ETA anuncia el abandono de las armas. Ese mismo día Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido, el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido, cuando volvía de su empresa de transportes? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

Dos familias enfrentadas y dominadas por estas dos mujeres y cuyos apellidos, de forma nada causal, no conocemos.

Novela coral, construida en capítulos cortos narrados por sus protagonistas, Patria, va más allá de la historia de estas dos familias separadas por el terrorismo y compone un retrato total de la sociedad vasca de aquellos años.

La próxima sesión será el martes, 5 de diciembre, a las 19.00.


Fernando Aramburu

noviembre 7, 2017

Fernando Aramburu 2Fernando Aramburu nació en San Sebastián en 1959.

Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza (1982). Participó en su ciudad natal en la fundación del Grupo CLOC de Arte y Desarte, que entre 1978 y 1981 editó una revista e intervino en la vida cultural del País Vasco, Navarra y Madrid con propuestas de índole surrealista y acciones de todo tipo caracterizadas por una mezcla particular de poesía, contracultura y sentido del humor.

Desde 1985 reside en Alemania, donde ha impartido clases de lengua española a descendientes de emigrantes. En 2009 abandonó la docencia para dedicarse exclusivamente a la creación literaria.

Su debut como novelista se produjo en 1996 cuando publicó Fuegos con limón, obra basada en sus experiencias juveniles con el Grupo CLOC.​

En el año 2000 publicó Los ojos vacíos, el primer libro de la Trilogía de Antíbula que completaría con Bami sin sombra  y La gran Marivián.

Su tercera novela fue El trompetista del Utopía que fue adaptado al cine por Félix Viscarret con el nombre de Bajo las estrellas, película que ganó dos premios Goya, en 2007.

Otra obra que recibió una excelente acogida fue Viaje con Clara a Alemania, desternillante novela en la que aprovechó su conocimiento del país.

En 2011 ganó el Premio Tusquets de Novela por Años lentos.

Pero el reconocimiento general le llegó en 2016 con la novela Patria, que supuso un éxito de crítica y público y por el que obtuvo en 2017, el Premio de la Crítica y el premio Francisco Umbral al Libro del Año.


Estamos leyendo… Manual para mujeres de la limpieza

octubre 4, 2017

Manual para mujeres de la limpieza.jpg

Lucia Berlin, en vida, escribió cerca de un centenar de cuentos y publicó media docena de libros, sin que ninguno de ellos gozase de mucho éxito. Durante muchos años su obra fue olvidada hasta que en el 2015, 11 años después de su muerte, se publicó una antología que contenía 43 de sus mejores relatos. El título del volumen era Manual para mujeres de la limpieza que también era el nombre de uno de esos cuentos. Inmediatamente se situó entre los libros más vendidos del año y muchos críticos realizaron comentarios muy elogiosos sobre la obra.

Las protagonistas de estos cuentos son personas que sufren todo tipo de penurias económicas y luchan contra diversas adicciones en ambientes a menudo sórdidos. Por esta razón se compara a Lucia Berlin con otro gran cuentista estadounidense, Raymond Carver, el principal exponente de lo que se conoce como “realismo sucio”. Pero mientras Carver recae muchas veces en el cinismo y el pesimismo los cuentos de Lucia Berlin son mucho más vitalistas y optimistas, a pesar del poso de nostalgia que está presente en todos ellos. Lucia posee un gran sentido de humor que impregna permanentemente sus cuentos.

Es imposible disociar estos relatos de la propia existencia de Lucia Berlin. Ella, al igual que alguna de sus protagonistas, también padeció a una madre alcohólica que no la quería ni a ella ni a sus hermanas y que terminaría, según diversos indicios, suicidándose. Al igual que su madre, Lucia Berlin sufrió de alcoholismo y pasó varias veces por las clínicas de desintoxicación. Tuvo tres maridos y cuatro hijos y desempeñó todo tipo de trabajos para dar de comer a su familia como el de limpiadora que da nombre al libro.

A través de sus cuentos dejó constancia de lo que fue su vida y del modo valiente con que la afrontó, sin arredrarse ante las dificultades.

La próxima sesión será el martes, 7 de noviembre, a las 19.00


Lucia Berlin

octubre 4, 2017

Lucia Berlin

Lucia Berlin nació en Juneau, Alaska, en 1936. Durante sus primeros años de vida vivió en varios puntos de los Estados Unidos debido al trabajo de su padre como ingeniero de minas hasta que, en 1941, su padre se marchó a la guerra. Lucía se trasladó con su madre y sus hermanas a El Paso (Texas) donde vivían sus abuelos maternos.

 En 1955 estudió en la Universidad de Nuevo Mexico donde fue alumna de Ramón J. Sender. Allí conoció a dos músicos de jazz, Carrera Newton y Buddy Berlin y descubrió su vocación como escritora.

En 1958 se casó con Newton y publicó sus primeros cuentos pero el matrimonio no funcionó y Lucia se marchó con Buddy Berlin a México. Buddy fue un compañero carismático pero era adicto a la heroína y acabaron divorciándose en 1968.

Tras divorciarse trabajó como profesora sustituta en la Universidad de Nuevo México durante un tiempo.

Con poco más de 30 años y varios hijos a su cargo no tenía ingresos regulares así que realizó numerosos trabajos: de profesora de secundaria, recepcionista e incluso de limpiadora. Sus experiencias, además de su paso por centros de desintoxicación del alcohol y sus frecuentes visitas a México quedaron reflejadas en los relatos que escribió.​

En 1994 logró una plaza en la Universidad de Colorado como profesora asociada. Los estudiantes la adoraban pero el clima no le sentaba bien y empeoraba sus problemas respiratorios hasta que, en 2001, un cáncer de pulmón forzó su retiro. Se trasladó a California y se instaló en el garaje de uno de sus hijos.​

Falleció en 2004 en Marina del Rey, Los Ángeles.

Escribió cerca de un centenar de relatos y publicó media docena de libros. Durante muchos años su obra fue olvidada, hasta que en el año 2015 se publicó Manual para mujeres de limpieza, una antología de algunos de sus mejores cuentos que se convirtió en un éxito.