Estamos leyendo… La guerra no tiene rostro de mujer

diciembre 6, 2017

La guerra no tiene rostro de mujer

La guerra no tiene rostro de mujer fue el primer libro de la periodista bielorrusa y ganadora del Premio Nobel de Literatura, Svetlana Alexievich. Fue publicado en 1985 cuando en la Unión Soviética comenzaban a producirse las primeras reformas promovidas por Mijail Gorbachov.

Es una perfecta representación del estilo que cultivó la autora, que se conoce como novela colectiva o coro épico. Alexievich reúne una abundante cantidad de testimonios que va intercalando como si de un collage se tratase. El tema de esta, su primera obra, es la Gran Guerra Patriótica, la lucha contra la invasión nazi de 1941 y del papel, desempeñado por las mujeres en esta lucha.

Cerca de un millón de mujeres se alistaron como voluntarias en el ejército rojo durante la segunda guerra mundial. El libro de Svetlana Alexievich recoge un centenar de testimonios de las supervivientes de la guerra a partir de una gran cantidad de entrevistas que realizó desde 1978. Mujeres que prestaron sus servicios como tanquistas, francotiradoras, médicas o zapadoras. ¿Qué les ocurrió? ¿Cómo les transformó la experiencia de la guerra? ¿De qué tenían miedo? ¿Cómo era aprender a matar? Estas mujeres, la mayoría por primera vez en sus vidas, cuentan la parte no heroica de la guerra, a menudo ausente de los relatos de los veteranos. Hablan de la suciedad y del frío, del hambre y de la violencia sexual, de la angustia y de la sombra omnipresente de la muerte. Alexiévich deja que sus voces resuenen en este libro estremecedor.

La guerra no tiene rostro de mujer tuvo graves problemas con la censura. Se le achacaba mostrar una visión de las mujeres combatientes muy alejadas del ideal soviético promovido por el régimen. Alexievich quería reflejar simplemente la verdad. En el año 2002 escribió una versión ampliada que incluyó pasajes que habían sido eliminados en la versión original.

La próxima sesión será el martes 9 de enero de 2018, a las 19.00.

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Svetlana Alexievich

diciembre 5, 2017

Svetlana Alexievich

Svetlana Alexievich nació en 1948, en Stanislav, un pueblo de la Ucrania soviética aunque se crió en Bielorrusia. Hija de dos maestros, estudió periodismo en la Universidad de Minsk desde 1967 y al graduarse marchó a la ciudad de Biaroza para trabajar en el periódico y en la escuela locales como profesora de historia y de alemán. Durante ese tiempo se debatió entre la tradición familiar de trabajar en la enseñanza y el periodismo.

El escritor bielorruso Alés Adamóvich la inclinó a la literatura apoyando un nuevo género de escritura polifónica, a medio camino entre la literatura y el reportaje. Usó este estilo en su primer libro La guerra no tiene rostro de mujer (1983), en el que, a partir de entrevistas, abordó el tema de las rusas que participaron en la II Guerra Mundial. El estreno de la adaptación teatral en Moscú, en 1985, supuso un gran antecedente en la apertura del régimen soviético iniciada por Mijaíl Gorbachov.

En Los muchachos de zinc, 1989, compila un mosaico de testimonios de madres de soldados soviéticos que participaron en la Guerra de Afganistán; en Cautivos de la muerte, 1993, ofrece la visión de aquellos que no pudieron sobrevivir a la idea de la caída del régimen soviéti

co y se suicidaron. Voces de Chernóbil (1997) expone el heroísmo y sufrimiento de quien

es se sacrificaron en la catástrofe nuclear de Chernóbil. Libro traducido a veinte idiomas, todavía sigue prohibido en Bielorrusia. En su última obra, Época del desencanto. El final del homo sovieticus, publicado a la vez en alemán y en ruso en 2014, procura hacer un retrato generacional de todos los que vivieron la dramática caída del utópico estado comunista soviético. También ha compuesto numerosos guiones para documentales y varias obras de teatro.

Enfrentada al régimen autoritario y la censura del presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, abandonó Bielorrusia en el año 2000 y estuvo viviendo en París, Gotenburgo y Berlín. En 2011 volvió a Minsk. Recibió el premio Nobel de Literatura de 2015.